15 mil personas cruzaron caminos en Panamá Crossroads: Música, Arte, Gastronomía y reflexión

15 mil personas cruzaron caminos en Panamá Crossroads: Música, Arte, Gastronomía y reflexión

person access_timeFeb 3, 2026 show_chart79 Vistas chatComentarios

La cuarta edición de Panama Crossroads, celebrada los días 29, 30 y 31 de enero, convocó a 15 mil asistentes que confirmaron al festival como uno de los eventos culturales más importantes del país. Durante tres días, el encuentro se transformó en un espacio seguro de celebración colectiva, donde la música, el arte, la gastronomía y la reflexión convergieron para reforzar el arraigo con la identidad panameña y proyectar al país como un destino cultural de alcance internacional.

Con cinco escenarios musicales, más de 60 artistas locales e internacionales y una programación que abarcó desde presentaciones musicales hasta experiencias gastronómicas y conversatorios educativos, Panama Crossroads reafirmó su vocación de ser un punto de encuentro donde la armonía es posible.

El Heineken Stage fue testigo de presentaciones épicas e inolvidables. Residente, Orishas, Señor Loop, Némula y Entre Nos, por mencionar algunos, encendieron al público con propuestas que van desde el hip hop consciente hasta la fusión latina contemporánea, demostrando que la música es el lenguaje universal que nos conecta más allá de las fronteras. 

Por su parte, el Cacao Amor Stage se convirtió en pura magia electrónica entre árboles, brisa marina y luces. The Ritual, con Anané y Louie Vega, Awen, Mano Le Tough, Malive y muchos más ofrecieron una experiencia transformadora con presentaciones icónicas que quedaron marcadas en la memoria y que seguiremos sintiendo por semanas. Como dicta la tradición del festival, el cierre de este escenario—y del festival—estuvo a cargo del dúo KEENE, cofundadores de Panama Crossroads.

Además, Casa Together, uno de los escenarios underground de música electrónica del festival, se activó como un espacio íntimo con sesiones de DJs locales e internacionales, donde la pista de baile y la cabina conviven de cerca, ofreciendo una experiencia intensa y cercana. Uno de los espacios favoritos del público fue el Club Paralelo que resalta la diversidad de géneros musicales. Una intervención que acercó la memoria viva del Darién fue la realizada por la Fundación del Sonido que se tomó con el bullerengue de Darién uno de los espacios verdes del festival.

Este año, la experiencia gastronómica alcanzó un nuevo nivel con seis estaciones que ofrecieron doce platos diseñados por chefs reconocidos, cada uno representando una cocina que ha formado parte de la identidad panameña: la Cocina Nativa/Amerindia, por Andrea Pinzón; la Cocina Española/Europea, por Alex Rodríguez; la Cocina Afrocaribeña, por Cuquita Arias de Calvo; la Cocina Norteamericana, interpretada por Armando Bramwell; la Cocina China, en manos de Joseph Archbold; y la Nueva Cocina Panameña, liderada por el chef Fulvio Miranda, con una participación especial de Andrés Morataya.

“La experiencia Gastro es comer juntos, escuchar historias, sentir la música cerca y entender el país desde el sabor”, explicaron los organizadores. 

Gracias al Ministerio de Cultura de Panamá, a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y a la Universidad del Istmo, el festival incluyó tres días de programación educativa gratuita que reunió a 34 expositores de diversas partes del mundo. 

Entre ellos, figuras destacadas de la industria musical internacional como Isabel Villanueva, directora general de BIME, quien lideró conversaciones sobre mercados internacionales y profesionalización de la música; autoridades nacionales como Gloria De León, Administradora General de la Autoridad de Turismo de Panamá, y Mayer Mizrachi, Alcalde de la Ciudad de Panamá; además de referentes como David Candanedo, Gerente General de Magic Dreams; Serena Vamvas, Representante del Corregimiento de San Francisco; Miky Fábrega, Director
Nacional de Economía Creativa del Ministerio de Cultura; y Billy Herron, con su clase magistral sobre carreras musicales. Cabe destacar que también participaron de los conversatorios el festival de cine IFF Panamá, la Fundación Danilo Pérez y el Fashion Week. 

Los paneles y charlas transformaron el espacio en un lugar de aprendizaje y reflexión, dejando claro que Panamá se encuentra en un punto decisivo para posicionarse como epicentro cultural regional, y que la cultura solo escala cuando se construye en conjunto, pensando el turismo y el desarrollo desde la identidad local con proyección internacional. 

Panama Crossroads es más que un festival: es un punto de encuentro seguro donde la diversidad se celebra, la identidad se refuerza y las conexiones humanas florecen. Es el espacio donde panameños y visitantes se reconocen, se escuchan y construyen juntos nuevas narrativas culturales.

“La magia de Crossroads está en que cada rincón cuenta una historia, cada plato habla de nuestras raíces, cada ritmo nos recuerda quiénes somos y cada conversación nos proyecta hacia dónde vamos”, afirmaron los organizadores. 

Con 15 mil personas reunidas con un mismo propósito de celebrar la cultura, el arte y la música, la cuarta edición de Panama Crossroads dejó en claro que el país tiene el talento, la infraestructura y la visión para consolidarse como eje cultural de la región: un festival que late con el corazón de Panamá y resuena en cada persona que formó parte de esta experiencia inolvidable.



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