El crecimiento del cómic en Panamá
Hace muchos años el panorama de los comics en Panamá era desolador, debido a que los fanáticos dependían de la Distribuidora Lewis, Gran Morrison o Farmacias Arrocha para saciar el hambre de historias.
En esa época no había Internet y las historias llegaban solo en inglés. En ese sentido, fue Guillermo Robles, quien en el patio de su casa armó Panamá Cómics, lugar de peregrinaje para conseguir lo que no llegaba. Posteriormente, vinieron Battlezone y Metrópolis Cómics, ambos en locales comerciales, que diversificaban la oferta entre juegos y otras formas de entretenimiento.
A finales de los 90 y en el 2000, empieza la producción nacional con ‘Pedro Prestán, bajo el furor de las tormentas', ‘Just Caos, aventuras del perro Buaysito en la invasión' de Heriberto Valdés, y ‘Satori' de Guillermo ‘Memo' Mezza.
De esta manera, Rolando José Rodríguez De León, Doctor en Comunicación Audiovisual y Publicidad, detalla para La Estrella de Panamá, “en 2006 o 2007 se inició la reintroducción esporádica de cómics en el país, impresos en México, traducidos al español, que, aunque más accesibles en precio, el cambio no sentó bien a los puristas quienes preferían la versión original, pero el idioma les abrió el mercado a un mayor público”.
En la actualidad, los fanáticos pueden recurrir a la librería El hombre de la mancha que abrió una sucursal dedicada exclusivamente al cómic, así como a diversas tiendas especializadas en el tema.