Cáncer de piel: especialistas advierten que el daño solar comienza desde la infancia
El cáncer de piel continúa siendo el tipo de cáncer más frecuente que afecta al ser humano. Según especialistas, uno de cada tres cánceres diagnosticados en el mundo corresponde a esta enfermedad, cuya incidencia ha aumentado en los últimos años debido a factores como la mayor exposición solar, el envejecimiento de la población y las mejoras en los métodos de diagnóstico.
De acuerdo con el Dr. Armando Mocci, dermatólogo de Hospiten Paitilla, una vez que una persona desarrolla cáncer de piel, mantiene un riesgo elevado de presentar nuevas lesiones durante el resto de su vida.
“Una vez que el daño solar está hecho, no hay forma de revertirlo. La mejor estrategia sigue siendo la prevención, evitando la exposición solar innecesaria desde edades tempranas”, explicó el especialista.
El Dr. Mocci enfatizó que la protección debe comenzar desde edades tempranas, ya que aproximadamente el 80% del daño solar acumulado durante la vida ocurre antes de los 18 años.
Señales de alerta
El carcinoma basocelular representa actualmente el 79.5% de todos los cánceres de piel diagnosticados, seguido por el carcinoma escamoso con un 19.5%. El melanoma maligno, aunque representa apenas el 1% de los casos, es el que presenta el mayor riesgo de mortalidad.
El Dr. Mocci advirtió que las primeras señales suelen pasar desapercibidas. Entre ellas destacan los lentigos solares o manchas oscuras provocadas por el daño crónico del sol, cambios en la textura de la piel, manchas rojizas persistentes y lesiones escamosas dolorosas.
“Muchas personas creen que únicamente las lesiones oscuras pueden ser peligrosas. Sin embargo, el carcinoma basocelular puede parecer una pequeña lesión brillante y el carcinoma escamoso puede confundirse con una verruga o una lesión persistente que no cicatriza”, señaló.
Diagnósticos tardíos siguen siendo frecuentes
Uno de los principales desafíos es que cerca del 80% de los pacientes consulta cuando la lesión ya lleva más de seis meses creciendo sobre la piel.
“La falta de información y el desconocimiento de las señales tempranas hacen que muchos pacientes retrasen la consulta médica. Mientras más pequeña sea la lesión detectada, más sencillo será el tratamiento y mejores serán los resultados”, indicó.
Actualmente, los dermatólogos cuentan con herramientas diagnósticas avanzadas que permiten identificar lesiones sospechosas de forma más precisa y temprana. En la mayoría de los casos, los procedimientos quirúrgicos pueden realizarse de manera ambulatoria en el consultorio. Sin embargo, algunas lesiones requieren cirugías oncológicas más complejas o procedimientos especializados como la cirugía de Mohs, una técnica altamente precisa utilizada para extirpar el cáncer de piel.
Prevención
“No existe una forma segura de broncearse. Muchas personas jóvenes pasan horas bajo el sol buscando oscurecer su piel, sin ser conscientes del daño que están acumulando para el futuro”, advirtió.
Asimismo, recordó que el riesgo no se limita a quienes visitan playas o piscinas. Trabajadores al aire libre, deportistas, ciclistas, corredores y personas que realizan caminatas o actividades recreativas también están expuestos a dosis significativas de radiación ultravioleta.
“Debemos entender que el sol que hace daño no es solamente el de la playa. La exposición cotidiana y repetida también aumenta el riesgo de cáncer de piel. Protegerse debe convertirse en un hábito diario para toda la familia”, recomendó.
El Dr. Mocci señaló que Panamá presenta condiciones particulares que incrementan el riesgo de desarrollar esta enfermedad. La radiación solar está presente prácticamente durante todo el año, lo que favorece una exposición constante y acumulativa.
“El problema es que tenemos sol casi los 365 días del año. Muchas personas realizan actividades laborales, deportivas o recreativas al aire libre sin considerar que la exposición prolongada a la radiación ultravioleta aumenta significativamente el riesgo de cáncer de piel”, indicó el Dr. Mocci.
Aunque la población panameña muestra hoy una mayor conciencia sobre los riesgos de la exposición solar que hace una o dos décadas, persisten hábitos que favorecen el daño acumulativo.
“El uso de protector solar, sombreros, lentes oscuros y ropa protectora ha aumentado, pero todavía muchas personas prolongan su exposición al sol porque creen que el protector solar les brinda protección total. Además, continúan realizando actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación ultravioleta”, explicó.
Los especialistas recomiendan evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde, período en el que los índices de radiación ultravioleta alcanzan sus niveles más altos.
